Curiosidades del mundo arbitral

Koami una empresa productora de juegos en video lanzó en Japón recientemente, el simulador de fútbol Winning nivel 8. Con esta clase de juego cualquier aficionado que practique el fútbol en esta modalidad puede decidir virtualmente como quiere que sea el árbitro. Así lo puede escoger drástico o indulgente, de contextura delgada o corpulenta y si tiene o no buena condición física. Esta nueva generación de árbitros serán los únicos perfectos, puesto que sus actuaciones serán controladas de acuerdo a los requerimientos del jugador.

Con un peso de 9,3 kilos, una altura de 64 centímetros, un número 16 de pie y ocho meses de edad, Alonso Martínez de Salinas es el árbitro de fútbol más joven del mundo. Alonso nació en Vitoria, España, y con unos meses de vida, su padre, Ángel Martínez un silbato veterano, decidió inscribirlo en el Comité Técnico de Árbitros de la Federación Riojana. Claro, aún siendo bebe, el novel silbato tiene las cosas claras y esperará un tiempo prudencial para realizar su debut.
El silbato italiano de fútbol Paolo Zimmaro fue sancionado por el Comité regional de árbitros al extralimitarse en sus facultades y decretar un minuto de silencio en un partido de fútbol en Calabria por la muerte del jefe de la mafia local, Carmine Arena. Su primo, Pasqualino Arena, presidente del club Isola Capo Rizzuto, consiguió convencer a Zimmaro para que guardara el minuto de silencio antes del del partido contra el Strongoli. Debido a que el colegiado no tuvo en cuenta la opinión del comité organizador del torneo, fue castigado.

Un colegiado decretó su propia expulsión después de agredir a un arquero en un partido de fútbol aficionado en Inglaterra. Andy Wayn perdió el control ante las protestas del arquero Richard McGaffin, del Peterborough. La reacción fue completamente antiprofesional y poco ética por tal motivo no tuvo más remedio que abandonar el terreno de juego. El árbitro, un chofer de 29 años, justificó su actitud ante la Federación de fútbol y afirmó que el día previo al partido había muerto su suegro y su esposa estaba muy enferma, problemas a los que imputo su reacción
Las sanciones en el mundo del fútbol pueden rozar la perpetuidad y así ha quedado claro en Irlanda. Un futbolista aficionado fue suspendido por 30 años por haber dado un cabezazo a un árbitro durante un partido en Belfast. Victor Sproule, de 32 años, atacó al árbitro Jim Edwards después de que éste último decidió acabar prematuramente un partido marcado por la violencia. En el mismo encuentro, otro jugador fue sancionado por cinco años luego haber lanzado insultos racistas al colegiado escocés Edwards.
Agregando productos al carrito…Espere un momento